ESTO NO ES ARTE. WORLD PRESS PHOTO

YEAR_0-1 Ya ha llegado de nuevo al CCCB la exposición que más colas provoca cada año. El World Press Photo se inauguró el 6 de noviembre y ha estado hasta el 8 de diciembre Barcelona pero que se podrá ver en otras ciudades europeas y españolas.  Como siempre una recopilación de imágenes de las noticias más impactantes del año, desastres naturales, guerras, injusticias, pero también de la  crónica social, deportiva y hasta religiosa. El período que acoge esta edición del World Press Photo (mitad de 2013, mitad de 2014) no ha tenido grandes dramas, ni grandes tragedias naturales, tampoco nuevas guerras con imágenes impactantes en paisajes desconocidos. Todo sigue igual y las guerras nos parecen menos interesantes, las injusticias nos parecen menos injustas y las catástrofes naturales de este tiempo nada tienen que ver con la desolación del Katrina, el Tsunami del Sudeste Asiático o el sucedido en Japón de 2011. Siempre he tenido la duda sobre la ética de estas imágenes, si estabas allí ¿ayudaste a los protagonistas? Y no me vale el discurso de “comunicar es ayudar”, claro que lo es, pero… ¿los sacaste de las ruinas, les tendiste una mano, les ofreciste tu comida? O solo llegaste, ¿hiciste la foto, de la manera que más impresionara a tu editor y te fuiste? Y de otro lado, yo-nosotros como espectadores, ¿demandamos ver tragedias reales, con gente de verdad de la forma más estéticas? Por tanto todo se dulcifica, se hace más estético, las composiciones son más importantes y los juegos de luces y sombras parecen ser obligatorios. La fotografía documental se hace cada vez menos documental y más fotografía, y este año es algo común en la mayoría de las imágenes. Un proceso que ha venido sucediendo desde que en Barcelona hemos tenido la suerte de poder visitar esta exposición, un hito de esto que cuento es la fotografía ganadora de hace dos años de Samuel Aranda, fotógrafo español que dispara para, entre otros, el New York Times. (Saquemos pecho, que en esta disciplina también hemos exportado profesionales) Y yo me pregunto: si la fotografía se hace más arte y el arte más social-documental, ¿por qué muchas veces parece que fotógrafos y artistas visuales no se hablen? ¿No son los fotógrafos artistas visuales?  Es curioso, para alguien que ha estado un ratito en cada mundo, ver la carencia de interés (y por tanto de participación) de un gremio en el otro. En el fondo me hace pensar si el mundo del arte no está demasiado fragmentado, si al final todos somos expertos en nuestro metro cuadrado pero no levantamos la mirada al que hay delante.

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